Cómo sostener la motivación

¿Te has parado a pensar qué es aquello que te impulsa a conseguir tus propósitos? Eso que te hace seguir avanzando y no darte por vencido por muchas piedras que se presenten en el camino se llama motivación.

La motivación se define como los impulsos que mueven a las personas a llevar a cabo determinadas acciones y persistir en ellas hasta ver cumplido su objetivo. Es la energía, la gasolina que mueve y dirige el comportamiento para conseguir un fin determinado.

Sin embargo, y muy a nuestro pesar, esta energía no es constante y fluctúa a lo largo del recorrido hasta alcanzar la meta. Podemos decir que es como una montaña rusa, con sus picos y sus descensos vertiginosos.

Pero lo que está claro es que sin motivación, cuando algo no te remueve por dentro, abandonas a la primera de cambio.

Es más, puede que ni siquiera te pongas en marcha.

Por eso es tan importante sostenerla e impedir que se pierda entre obstáculos, comentarios hirientes, imprevistos y resultados poco deseados.

Porque seamos sinceros ¿quién consigue lo que más anhela a la primera de cambio?

La motivación no es magia.

Tampoco es algo que podamos comprar cuando se nos agota.

La motivación nace en lo más profundo de nuestro interior cuando vemos lo bien que nos sentiremos cuando alcancemos una meta. Cuando encontramos algo que nos resuena por dentro y nos eriza cada célula de nuestra piel. Cuando verdaderamente deseamos algo.

Tipos de motivación

Cuando realmente nos planteamos alcanzar un objetivo puede deberse a dos tipos diferentes motivación.

Push motivation: Te empujas activamente a ti mismo hacia tu objetivo para alejarte de una fuente de dolor en la que te encuentras o en la que temes encontrarte en un futuro. Por ejemplo, si te pones a dieta porque quieres perder 15 kilos ya que tus rodillas y espalda están doloridas.

El querer eliminar un dolor actual puede ser un empujón increíblemente poderoso hacia la acción. Pero hay un inconveniente, una vez que el dolor desaparece, la motivación se va con él.

Pull motivation: Consiste en aprovechar el deseo de lograr algo. Es el objetivo el que tira de ti. Es alcanzar aquello que anhelas sin partir de un punto de dolor. Por eso, es un tipo de motivación mucho más fuerte y no se pierde tan fácilmente como la anterior.

El deseo de viajar, por ejemplo, de conocer otros lugares, otras culturas y aprender idiomas tira con tanta fuerza que no tienes que esforzarte por empujarte a ti mismo hacia ello.

Pasos para sostener tu motivación

Visualiza  el éxito. Imagina que consigues aquello que tanto anhelas. ¿Cómo te sientes? ¿Eres capaz de notar el subidón de adrenalina en tu interior? Recréate en ello una y otra vez y guarda todas esas sensaciones para volver a ellas cada vez que tu ánimo decaiga.

No pierdas de vista tu foco. Haz una lista de todos los motivos por los que quieres conseguir tu objetivo y vuelve a ella cada vez que te preguntes por qué estás haciendo todo esto. Como el gran Steve Jobs dijo “No dejes que el ruido de las opiniones de otros te callen tu voz interior. Y lo más importante: ten el coraje para seguir tu corazón y tu intuición.”

Divide y vencerás. No intentes abordar un gran objetivo a lo loco. Piensa en grande, pero ejecuta en pequeño. Fragmentarlo en pequeñas acciones diarias fáciles de completar que te vayan acercando con pequeños pasos firmes y seguros hasta la meta.

Estáte preparado para cambiar de rumbo y estrategia en cualquier momento. A veces, el plan que tenemos trazado no va todo lo bien que debería. Eso no significa que haya que darlo todo por perdido. Es casi completamente seguro que tarde o temprano llegarán los imprevistos o el agotamiento. Tómate un respiro para analizar si es mejor seguir como hasta ahora o por el contrario es hora de variar de táctica.

Perseverancia, la mejor amiga de tu motivación

En enero de 1789 Thomas Edison consiguió por fin que una bombilla a la que había colocado un filamento de platino ardiese durante unas pocas horas. Sin embargo su objetivo era que la bombilla estuviese encendida todo el tiempo que se necesitase.

Tuvo que experimentar con más de 6000 sustancias hasta que por fin encontró la apropiada para conseguir crear ese filamento que andaba buscando. Haciendo de la perseverancia su mejor virtud decía: “No estoy desanimado porque cada intento equivocado descartado es un paso adelante”.

Cuando le preguntaban por su investigación él solía exclamar: “No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos”.

Perseverancia es la capacidad de no darse por vencido y seguir adelante a pesar de los obstáculos que se encuentran en el camino.

El querer finalizar lo que has empezado, perseguir tus objetivos de manera incansable y mantenerte enfocado en conseguirlos será una de las más poderosas estrategias que puedes llevar a cabo para sostener la motivación.

 


 

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